domingo, 8 de enero de 2012

SAN RAFAEL EN CORTO EN EL TEATRO GUINIGUADA

El Teatro Guiniguada, en Las Palmas de Gran Canaria, acogerá este jueves, 12 de enero de 2012, a las 20.30 horas, el palmarés de la VII muestra de cortometrajes San Rafael en Corto con entrada gratuita.
La proyección del palmarés organizada por la Filmoteca Canaria-Canarias Cultura en Red del Gobierno de Cnaraias será presentada por 0 Sergio Morales Quintero coordinador de audioviduales decla Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria.
La VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto” celebrada en noviembre de 2011, contó con numerosas actividades y proyecciones programadas para todas las jornadas. Según el colectivo Gran Angular, a pesar de lo difícil que ha resultado organizar una nueva edición de esta muestra de cortometrajes, “el esfuerzo ha valido la pena y ya estamos pensando en celebrar la octava edición. Los cortometrajistas canarios están deseosos de contar historias y de encontrar lugares en los que proyectar su cine”, afirman los miembros de este colectivo. Durante esta séptima edición se proyectaron 111 cortometrajes y 4 largometrajes, se celebraron varias proyecciones de cortometrajes cubanos y de festivales procedentes de Madrid, y fueron impartidas varias clases magistrales sobre fotografía. Asimismo, esta muestra contó con la participación de unos 800 escolares para los que proyectó se la película “Entrelobos".

martes, 11 de octubre de 2011

LA FOTOGRAFIA Y LA VII EDICIÓN DE SAN RAFAEL EN CORTO

La fotografía tendrá un hueco destacado en la VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto”


La VII Muestra de Cortometrajes San Rafael en Corto, que se celebrará entre los días 19 y 25 de noviembre de 2011, dedicará uno de sus apartados especiales a la fotografía.

Si bien la pasada edición la muestra estuvo dedicada a la música y su relación con el cine, la fotografía contará con un hueco destacado en este séptimo San Rafael en Corto.

Según sus organizadores, “la fotografía constituye el origen mismo del cine y, este año, queremos profundizar en la fotografía como un elemento esencial del séptimo arte. Para conocer un poquito más los entresijos y la relación entre fotografía y cine, estamos programando actividades que iremos presentando a lo largo de las próximas semanas y con las que nuestro público podrá formarse, aprender y disfrutar creando.”

Gran Angular recuerda, no obstante, que la temática para participar es libre y que las obras que se presenten únicamente tienen que cumplir con los requisitos establecidos en las sencillas bases de San Rafael en Corto. Los interesados en mostrar sus obras, pueden entregar sus trabajos hasta el 31 de octubre de 2011, bien en la dirección indicada en las bases o, si se prefiere, a través de ftp. Para ello, deberán enviar sus datos a la dirección de correo electrónico: contacto@granangularcanarias.com

Para más información, pueden visitar los sitios web www.granangularcanarias.com o de www.granangularcanarias.wordpress.com, a través de los cuales iremos descubriendo todos los detalles de la VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto”.

martes, 4 de octubre de 2011

ARRANCA LA VII

La Asociación Cultural «Gran Angular» anuncia la celebración de la VII Muestra de Cortometrajes «San Rafael en Corto», que se desarrollará en el Teatro Víctor Jara de Vecindario entre los días 19 y 25 de noviembre de 2011.

En esta séptima edición y tras un año marcado por la ausencia de importantes festivales en las islas, como Canarias Rueda y el Festivalito, Gran Angular pretende seguir ofreciendo un foro de proyección y divulgación de los cortometrajes rodados en Canarias o realizados por creadores canarios fuera del archipiélago. Según los organizadores, "nos ilusiona mucho ofrecer, un año más, esta fiesta del cortometraje canario. Esta edición queremos demostrar que, si bien faltan recursos económicos que han impedido la celebración de importantes certámenes canarios, en Canarias sobra creatividad, creadores y público."

Como novedad destacada, la organización contará con una cuenta ftp a través de la cual los directores podrán remitir sus obras. De este modo, Gran Angular espera facilitarles el envío de las obras a los creadores y ahorrarles los costes postales y de material que ello conllevaba hasta ahora.

Los interesados en proyectar sus obras solo tienen que rellenar el formulario que podrán encontrar en la dirección www.granangularcanarias.com y enviar sus cortometrajes a la dirección postal indicada en las bases o a través de ftp. El plazo de admisión de cortometrajes estará abierto hasta el próximo 31 de octubre

Si desea más información sobre la VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto”, visite www.granangularcanarias.com.

comunicacion@granangularcanarias.com

contacto@granangularcanarias.com

viernes, 15 de julio de 2011

DE NUEVO, CON SIDI.

Llega el verano y con él, el programa "Vacaciones en Paz". El Programa "Vacaciones en Paz" es un programa de acogida en familias y está organizado por las distintas Asociaciones de Amistad con el Pueblo Saharaui de toda España, desde principios de los años noventa. Su propósito no es otro que el de acoger, durante las vacaciones de verano, a niños y niñas procedentes de los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia)


Este proyecto “Vacaciones en Paz” es uno de los más populares y conocidos por la sociedad canaria y el que más repercusión mediática conlleva; además es uno de los que provoca más implicación por parte del pueblo canario ya que cientos de familias canarias acogen en sus hogares a un niño-a saharaui hasta finalizar el verano, que es cuando regresan al desierto de Tinduff en Argelia, donde viven.

Dentro del programa de actividades de "Vacaciones en Paz 2011", tenían organizado un encuentro de todas las familias de acogida de Gran Canaria en el Parque de San Telmo para hoy a las 18:00 h.

Desde Gran Angular hemos decidido asistir a este acto por
solidaridad con la justa causa del Pueblo Saharaui y por los lazos de convivencia que nos une con este pueblo a través de nuestra participación en el Festival de Cine del Sahara que se celebra en Dhajla.
Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando descubrimos que entre las pancartas, payasos, malabares, pintadas y niños-as que jugaban en el parque se encontraba Sidi; ¿se acuerdan de Sidi? Sí, ese medio hombre, de mirada tímida pero sonrisa fácil, que conocimos el año pasado y que no nos dejo indiferentes al entablar una amistad al instante, se dirigió hasta nosotros para, muy atentamente, estrecharnos la mano (gesto que ponía de manifiesto que no se había olvidado de nosotros) y saludarnos, para luego volver a dirigirse hacia un numeroso grupo de
amig@s que se había traído desde Pozo Izquierdo (Santa Lucía) donde se encuentra alojado.

El objetivo de este post es felicitar, un año más, a las asociaciones de solidaridad con el pueblo saharaui que desde Canarias organizan este proyecto y hacen posible que una asociación como la nuestra pueda reencontrarse con sus buenos amig@s los saharauis.
Sólo nos queda desde Gran Angular desearle, a este nutrido grupo de niños y niñas saharauis, una feliz estancia en nuestra isla y que pasen un verano de película.

jueves, 16 de junio de 2011

FRESA Y CHOCOLATE

Memorias del escritor cubano Senel Paz, guionista de Fresa y chocolate, sobre sus “aportes” ―el primero de ellos una “metedura de pata”― durante el rodaje de la legendaria película

por Senel Paz

Una vez que entregué mi versión definitiva del guion [de Fresa y chocolate], la que concursó y ganó el Premio del Festival Internacional del Nuevo Cine, Titón no me hizo nuevas consultas, y mi relación con la película prácticamente terminó. No intervine en el guion técnico ni tampoco en el trabajo de mesa con los actores y demás colaboradores. Es lo que suele suceder en el cine. En cambio, me permitió curiosear un poco mientras se preparaba la puesta en escena y durante la filmación, lo que no me había sucedido en las películas anteriores en las que había participado.

La mayoría de los directores prefieren que el guionista se mantenga alejado de la filmación. Tampoco al guionista, salvo excepciones, le interesa vincularse a la película porque, después de un largo y angustioso período, su trabajo ha terminado y puede dedicarse a otra cosa. Pero a Titón le interesaron mis opiniones sobre algunos asuntos. Por ejemplo, las locaciones, en particular La Guarida, la casa de Diego, donde hoy hay un restaurante famoso que nos recuerda permanentemente el filme. Me gustó mucho el sitio y el trabajo del director de arte, Fernando O’Reilly, con quien tuve un inolvidable intercambio de ideas.

Luego, cuando solo le quedaron dos aspirantes para el personaje de Diego, Titón me volvió a llamar. En este caso, prácticamente hizo una encuesta entre sus colaboradores más cercanos, y mi opinión era una de las que más le interesaban. Cuando pedía una opinión, uno se empleaba a fondo a la hora de emitirla porque sabía que tendría muy en cuenta lo que dijera y que reflexionaría sobre ella, aunque al final tomara una decisión contraria a tu punto de vista; pero sabías que esta había sido tenida en cuenta en su reflexión.

Como tarea más específica me pidió que estuviera cerca de los dos actores principales tanto como me fuera posible, que les hablara de la historia y del contexto en que se desarrollaba y les presentara a escritores y artistas que pudieran ofrecerles testimonios y vivencias. Cumplí el encargo con tanta dedicación y gusto que me eché de amigos a aquellos dos para toda la vida. La amistad de Vladimir y Pichi es el mayor regalo que me dejó la película. Pienso que se sentían más cómodos conmigo y que les resultaba fácil plantearme dudas o inquietudes porque Titón, en ocasiones, inspiraba un respeto que paralizaba.

Estas pequeñas incursiones mías en la etapa de filmación me dieron la oportunidad de hacer tres “aportes” a la puesta en escena, el primero de ellos una metedura de pata: agregué al decorado una foto de Marilyn Monroe que aparece en la puerta de entrada. La foto andaba por allí, no la llevé yo, se mencionaba en el guion y tenía relevancia ―cerca del final hay una referencia muy explícita a Algunos prefieren quemarse―. Sin embargo, cuando Titón la vio en una escena que no había filmado él y que eran las primeras en La Guarida no le gustó nada o, mejor dicho, montó en cólera, no sé por qué. No la pudo retirar porque ya se había filmado y nadie dijo que había sido yo quien la había colocado allí, tal vez porque nadie me vio hacerlo, y yo, al ver su disgusto, opté por callarme, me curé en salud y no volví a meter las manos en nada. Si hubiera sido un poco después, le habría echado la culpa a Jorge Perugorría para verlo tartamudear y pasar un mal rato.

El siguiente “aporte” que hice, y que en cambio Titón apreció mucho, son las subjetivas de David en torno a todo lo que hay en la casa de Diego y en la ciudad. Rebeca [Chávez], que filmaba su documental sobre Titón y la experiencia de la filmación de la película, me apoyaba. El guion marca constantemente estas subjetivas, ellas son lo que queda de la narración en primera persona en que está el relato original; pero por diversas razones no se le daba importancia y apenas se habían filmado algunos planos, creo que se tomaban como apuntes demasiado literarios de mi parte o influía el hecho de que el cine no tiene muy en cuenta la narración en primera persona.

El actor Vladimir Cruz ―por aquel entonces tímido y aguajirado, cualidades que le duraron poco― estaba consciente de que eran necesarias pero no se atrevía a reclamarlas, y yo insistí sobre el particular hasta casi ponerme pesado y, finalmente, se grabaron unas cuantas, quizá no tantas como hubiera sido bueno.

No se puede decir que en la película haya muchas buenas tomas de la ciudad cuando La Habana estaba entre los grandes amores de Titón, y era para el personaje de David una revelación continua reforzada por Diego. En el documental de Rebeca, Silencio, se filma Fresa y chocolate, hay tomas mucho más significativas, pero no se pudieron usar en la película porque estaban filmadas en otro formato, según creo recordar.

Mi tercera intervención durante la puesta en escena fue una protesta porque el pasaje de la cena, que nosotros llamábamos “cena lezamiana”, la planeaban filmar en la mesa que siempre estaba en la cocina, la cual era redonda. Juan Carlos no le daba importancia al asunto, pero a mí me parecía una barbaridad y no sé si convencí a Titón con un montón de argumentos o si me complació para que dejara de fastidiar y poder filmar, pero al final la cambiaron.

También aporté el libro de John Donne que manosean los personajes, una edición inexistente del poeta inglés, preparada por mí. La tripa del libro, y este es el dato curioso, pertenece a un poemario de Dulce María Loynaz que sacrifiqué para la ocasión, y la tapa y los letreros del título provienen de unos viejos libros sobre la toma de La Habana por los ingleses. Conservé ese ejemplar de Donne-Loynaz durante mucho tiempo hasta que un día se lo devolví al dueño, es decir, a Diego en la persona de Pichi.

Mi última intervención sí fue importante y dio lugar a algunas discusiones un poco agrias entre nosotros. En un momento dado, Juan Carlos Tabío propuso sustituir la figura de Lezama Lima por la de Fernando Ortiz, a quien parece que él profesa mayor admiración y considera un padre de la cubanía más importante que el poeta. No sé qué artes se dio, pero logró convencer a Titón, y a mí “desconvencerlo” me costó Dios y ayuda y unas cuantas cuartillas de argumentaciones y protestas. Me puse verdaderamente pesado.

Una que sí no le gané a Juan Carlos fue que se filmara una escena, presente en el guion ―como podrá comprobar quien lo lea―, en la que David, después de hacer el amor con Nancy, baja desnudo al salón donde acaba de tener lugar la mencionada cena lezamiana, bebe una última copa de ron añejo y fuma un puro, imitando un poco a Lezama. Para mí significaba una broma con Diego: todos veíamos a David desnudo excepto él, y también, y sobre todo, la recreación de un ceremonial machista según el cual un trago y un puro como colofón del sexo es un acto de reafirmación y celebración de la masculinidad, y más en un hombre que acababa de perder la virginidad. Esto no se llegó a rodar, y todavía lo lamento.
Tomado de La Jiribilla
Fresa y chocolate en La Ventana:

Entrevista de Rebeca Chávez a Titón, a propósito de Fresa y Chocolate

Réquiem para Diego

Perugorría y los 40

miércoles, 8 de junio de 2011

GRAN ANGULAR LAMENTA LA AUSENCIA DE "EL FESTIVALITO" Y "CANARIAS RUEDA"

«Gran Angular» lamenta que “El Festivalito” y “Canarias Rueda” no se celebren debido a la crisis:La asociación anuncia que ya se está organizando la
VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto”


Los miembros de la Asociación Cultural Gran Angular, que organiza la muestra de cortometrajes “San Rafael en Corto”, lamentan que este año no se celebren eventos tan importantes como “El Festivalito” de La Palma y “Canarias Rueda”, dos referentes imprescindibles para los creadores de cine de Canarias y dos importantes estímulos para la creación cinematográfica en el archipiélago.

Según los miembros de la asociación cultural, “entendemos perfectamente lo difícil que resulta luchar por mantener un evento de tal calibre durante tantos años y que, por motivos económicos y recortes presupuestarios, no se pueda llevar a cabo. Así pues, no podemos más que mostrar nuestro apoyo a las personas y organizaciones que, hasta ahora, han dinamizado y gestionado con éxito dichos eventos.”

“A pesar de la crisis, que también nos afecta como organización sin ánimo de lucro, ya hemos empezando a organizar la VII Muestra de Cortometrajes “San Rafael en Corto”, anuncian los miembros de Gran Angular.

“Dado que San Rafael en Corto es un evento destinado únicamente a la difusión y promoción del cine hecho en Canarias, vamos a mantener las fechas en el calendario y, a finales de noviembre de 2011, celebraremos la VII edición, ya que entendemos que será la mejor manera de apoyar a “El Festivalito” y a “Canarias Rueda”, de mantener nuestro compromiso con los creadores y de demostrar a las instituciones la importancia de apostar por el cine y la cultura en general”, afirmaron
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lunes, 2 de mayo de 2011

NOS VAMOS AL FISAHARA

¿Qué es el Fisahara?
Es un festival de cine que denuncia ante la opinión pública internacional la realidad del conflicto del Sahara, que lleva más de 35 años estancado por la desidia de la ONU y para recordar que las condiciones de vida de este pueblo sólo han conseguido empeorar en estos más de 35 años de abandono.
El Fisahara es un festival de convivencia donde le pueblo saharaui acoge a sus visitantes (se esperan más de 300 personas) en sus jaimas y comparten su modo de vida y donde el proyecto Cine por el pueblo saharaui nace con la finalidad de sensibilizar y dar una parcial solución a las necesidades detectadas, en lo referente a ocio, actividades culturales y de formación audiovisual, entre la población de refugiados saharauis de los campamentos de Tinduf. El objetivo es realizar actividades de difusión cultural enmarcadas en el ámbito cinematográfico.

¿Dónde se desarrolla el Fisahara?
En medio del desierto más inhóspito de la tierra (la llamada Hamada Argelina) donde a buen seguro no habrán alfombras rojas pero sí mucha solidaridad : Esta considerado el festival de cine con más estrellas de todos los que le celebran (por aquello de las proyecciones al aire libre )

¿Qué vamos a hacer en el Fisahara 2011?*
Son cuatro los componentes de Gran Angular los que viajarán al Fisahara 2011 (VIII edición) este lunes 2 de mayo –saldrán desde Santa Lucía- hasta el 8 de mayo, con el objetivo de colaborar, por tercer año consecutivo con la organización del festival, impartiendo un taller de cortometrajes de ficción en la willaya de Dajla, la región más al sur de los campamentos de refugiados saharauis (Argelia) situada a unos 150 kms de Tinduf, con los alumnos del colegio Sidi Haidug.

El objetivo del taller es enseñar a los saharauis a que sean ellos mismos los que cuentas sus propias historias a través del cine y que no tenga que venir nadie de fuera a hacerlo.

Estos talleres tienen la particularidad de que deben ser financiados al 100 % por quienes lo imparten, y en nuestro caso el coste total del mismo (pasajes, materiales necesarios, etc ) fue asumido por el bolsillo de cada uno de los cuatro miembros que viajan este año al Fisahara.

Al margen del taller a impartir visitaremos el colegio Sidi Haidug
para reencontrarnos con los profesores de este centro y organizar la proyección del cortometraje que hicimos el año pasado AISHA a los alumnos del mismo que hemos subtitulado al árabe para su mayor comprensión.

¿Qué es el conflicto del Sahara?
Unos 200.000 refugiados viven en los campamentos argelinos desde que en 1976 Marruecos invadió la región con la conocida Marcha Verde, tras la retirada de España. El alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario se acordó en 1991, cuando se decidió la celebración de un referéndum de autodeterminación para el pueblo saharaui. Marruecos nunca ha permitido la realización de esa consulta. Desde entonces las condiciones de vida, tanto de los refugiados, como de los saharauis que viven en las zonas controladas por Marruecos, no paran de empeorar.
El Consejo de Seguridad de la ONU tiene que pronunciarse en los próximos días sobre la renovación de su misión en el Sáhara Occidental (MINURSO) y sobre si incluir entre sus competencias la defensa de los derechos humanos en la zona. La MINURSO es la única misión de paz de la ONU que no tiene un mandato de observación de los derechos humanos.

¿Por qué repetimos por tercer año consecutivo?
Para Gran Angular nuestro paso por el Fisahara ha sido una experiencia muy positiva ya que tuvimos la oportunidad de poder llevar a cabo un taller de cortometrajes de ficción con los niñ@s de Dajla, con el resultado final ya de 2 cortometraje de 5 minutos de duración cada uno, que son “Fadel, Sahara no te duermas” (pretende mostrar la resistencia de un pueblo pacífico, que siente que su lucha se eterniza y se debilita. Reflejado en la figura de un niño (Fadel) que se debate entre el sueño y la realidad, este corto de ficción pretende poner en debate qué siente el pueblo saharaui ante el olvido de su lucha, a la vez que pone en valor la unión y fuerza de sus gentes más allá del desierto)y “Aisha”(es la historia de una niña saharaui que sueña con algo que nunca ha conseguido ver pero que se imagina a menudo con las historias que le han contado en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf donde nació y vive) de la 1ª y 2ª visita respectivamente.


Además de nuestra estancia en el Fisahara hemos tenido la ocasión de conocer y compartir momentos con distintos artistas del mundo del cine y la música como Javier Fesser, Eduardo Noriega, Willy Toledo, Kira Miró, Fermín Muguruza, Dani Macaco, Fernando Tejero, Javier Corcuera, etc entre otros en el marco incomparable del desierto, acompañados de la gran hospitalidad que desde el primer momento nos han ofrecido las familias saharauis donde nos quedamos, que han convertido sus hogares en nuestras casas.

En definitiva, pensamos que las razones que nos han llevado a repetir es que la experiencia ha sido todo un ejercicio de solidaridad y compromiso con la causa saharaui, que nos ha hecho sentir orgullosos por brindarnos la posibilidad de contribuir con nuestro taller, con los niños y niñas saharauis, a la consecución de la Escuela de Cine Saharaui.

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viernes, 22 de abril de 2011

ESPAL 2011

Ya está aquí una nueva edición, la vigésimo primera, del Encuentro de Solidaridad con los Pueblos de África y Latinoámerica, que se desarrollará en el teatro Víctor Jara de Vecindario (Santa Lucía-Gran Canaria) entre los días 25 de abril y 1 de mayo de 2011, con el objetivo de compartir experiencias de lucha por un mundo mejor, para conocer realidades de las que no se hacen eco los grandes medios de comunicación, para mostar nuestra solidaridad con las graves plagas crónicas que padece nuestra civilización, como son el hambre, la guerra, la injusticia, la opresión,...





A continuación la programación de este interesante encuentro:












Que lo disfruten.
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domingo, 13 de marzo de 2011

CON FERNANDO PÉREZ, PRESIDENTE DE LA MUESTRA JOVEN DEL ICAIC

ESO ES LO QUE LE AGRADEZCO A LA MUESTRA JOVEN, QUE NUNCA DEJA DE ASOMBRARNOS
Por Susana Méndez

“Prefiero ver este décimo aniversario de la Muestra como inicio, brote, aurora de lo por venir”. Estas son palabras de Fernando Pérez, presidente de la Muestra Joven del ICAIC, evento que en su recientemente finalizada décima edición, cambió de nombre pero siguió perfumando igual o mejor. La Muestra es ya un suceso importante de la creación audiovisual cubana en tanto vehículo de las visiones y talentos de los cineastas más jóvenes del país, portadora además de la pasión y el amor de estos por el cine y por Cuba, desde miradas y ritmos diferentes.

Fernando Pérez ha dicho que dirige la Muestra como si filmara una película y por tanto se involucra desde la emoción, la poesía y la razón con el evento, como lo hace con esta entrevista.

En el sitio web de la Muestra apareció un escrito suyo titulado “Intuiciones y certezas”, asociadas las primeras a la urgencia de que el evento estuviera totalmente en manos de los jóvenes y las segundas a que las formas independientes de producción que caracterizan hoy el audiovisual joven llegarán también a la industria. Ahora que terminó la muestra ¿cambiaron o se mantienen las intuiciones y las certezas?

―Yo pienso que la Muestra, como la mayoría de los eventos, no cambia nada, al menos de inmediato, por lo tanto sigo teniendo esa intuición y la certeza de que el audiovisual joven cubano se va a expresar a través de eso que llamamos cine independiente, eso es ya una realidad indetenible. Ahora, que nosotros podamos hacer que la Muestra esté en manos de los jóvenes, yo creo que es un proceso que se irá definiendo también por sí mismo. A mí lo que me interesa es crear espacios, más que programar la vida, cuando uno la programa entonces ya va por cauces fijos y no es así, además la juventud, como cualquier proceso creativo, tiene que ser libre y hay que dejar que, con el abono y la fertilidad que uno crea alrededor, nazca, crezca y se desarrolle.

»Hubo discusiones en la muestra, hubo mesas teóricas, yo me reuní al final con la mayoría de los delegados que presentaban obras, jóvenes cineastas de provincia, con los de aquí de La Habana, conocí a otros nuevos que empezaban y eso a mí realmente me anima muchísimo.

»Fue un diálogo muy franco y como se vio en la clausura ―en el trabajo que hizo Pedro Luis Rodríguez con las memorias de la novena edición― los jóvenes cineastas se expresan, hay diversidad de criterios, no hay un solo pensamiento, pero para mí eso es maravilloso porque lo que siempre me preocupa es la unanimidad: la diversidad siempre hace que se mueva el pensamiento, el pensamiento único hace que todo se cristalice y el fenómeno de los jóvenes es diverso, contradictorio, pero tiene mucha energía. Y yo sí puedo decirlo tranquilamente porque los conozco: hay nobleza, dedicación, empeño, hay amor por el cine, por Cuba y por nuestra realidad contradictoria y esa es intuición-certeza».

¿Existen líneas temáticas comunes en las realizaciones presentadas en esta edición?

―A mí las generalizaciones me hacen pensar y yo todavía, aunque he visto todas las obras, no he hecho una reflexión como para poder aseverar que hay líneas temáticas comunes, por supuesto que el interés por expresar aspectos de nuestra realidad que no aparecen en otros medios, es común, pero en el cine cubano de mi generación también han sido abordados aspectos inexplorados por otros medios, por lo tanto pienso que ese es un tema común para la creación artística en Cuba y no exclusiva de los jóvenes.

»¿Qué puede ser una peculiaridad en los jóvenes? Bueno, determinados lenguajes, miradas e interpretaciones de la realidad, eso sí cada año nos sorprende y yo siento que es lo más importante, porque lo que van a traer los jóvenes no es el talento solamente, porque este puede estar en cualquier generación, pero sí van a traer esa otra mirada, que, por ejemplo, no va a ser necesariamente la mía, ni la de otros cineastas de mi generación, pero eso es extraordinario, para eso se hace ese nuevo audiovisual».

Podemos hablar de un movimiento de cine joven en Cuba?

―El audiovisual joven en Cuba es un fenómeno, y sus realizadores están concientes de eso. Para que sea un movimiento tienen que haber coincidencias, puntos de contacto, manifiestos comunes, y no los hay. Constatar también esa fragmentación a mí no me preocupa, yo la defiendo como fenómeno que me interesa entender y comprender y nunca les marcaremos ―al menos mientras yo esté en la Muestra―: “tienen que unirse”, no, no, no, para mí la Muestra será siempre un espacio fértil para que ellos puedan confrontarse, un espacio que les permita, abogue y luche por esa libertad de movimiento que un joven, como los hijos de Guillermo Tell, necesita.

¿Este abordaje de la realidad cubana sigue caracterizándose por la audacia, la irreverencia y la iconoclasia?, ¿están asociadas estas solo a la juventud o poseen basamentos filosóficos?

―Sigue siendo así y más que con una filosofía tiene que ver con unas vivencias, tiene que ver con una realidad; nuestra realidad ahora también está atravesando por un momento que yo considero ―sin ser un analista social, pero desde mi mirada de cineasta y de ciudadano cubano― muy crítico, quizás espiritualmente más complicado que lo que nos tocó vivir en el periodo especial, en aquella opción cero, porque según se maneje puede tener consecuencias que no sean las que soñamos y esperamos todos, y creo que eso va provocando en cada uno de nosotros una proyección que no es exactamente la misma.

»En el caso de la Muestra esa proyección que se aprecia no es solamente iconoclasta, audaz e irreverente. Es así, pero también hay muchísimas otras miradas, porque lo que nos ocurre es muy complejo y una de las aspiraciones que nosotros defendemos en el evento es que los jóvenes cineastas lleguen a plantearse un símil que busque la complejidad y no las visiones, digamos, inmediatistas o superficiales, sobre todo cuando tratan temas de nuestra realidad más contemporánea.

»A mí me ha llamado mucho la atención en esta edición ―que era algo que estábamos buscando desde hacía un tiempo― que sean los propios muchachos los que expresen sus propósitos, sus inquietudes, sus dudas, sus problemas y tanto en el Bisiesto [boletín de la Muestra Joven], como en algunos reportajes o entrevistas que ha hecho la prensa, ya los jóvenes empiezan a tener esa voz…».

Ese fue uno de los objetivos de poner la muestra en sus manos, que los jóvenes cineastas no solo mostraran sus obras, sino que tuvieran voz y participación activas…

―Sí, y eso ha empezado a ser así y yo los he escuchado, he sentido esas cosas que antes las escuchábamos también pero no estaban impresas, ni tenían ese espacio. Yo les decía en broma que ya no quiero hablar más del cine joven, no me toca a mí y es verdad, ya yo he dicho todo lo que tengo que decir, son ellos ahora los que tienen que expresar esas proposiciones y no ser uno ese traductor de lo que ellos están pensando, porque nos convertimos en evaluadores, incluso para hacer una evaluación, una constatación, a mí me interesa mucho escucharlos.

¿Cuáles son los códigos de cubanidad más frecuentes en el cine joven cubano? , ¿la bandera cubana…?

―Bueno, lo de la bandera cubana lo he puesto yo, he insistido mucho porque esté presente, no como símbolo, sino como referencia o imagen, porque yo no puedo definir la cubanía. Incluso en Madrigal traté de que no estuvieran todos los que son códigos establecidos de cubanía, porque al mismo tiempo yo sentía que haciendo eso la película iba a ser profundamente cubana, como fue; yo creo que eso está en muchos de los jóvenes y en otras generaciones se mira eso como un prejuicio.

»Creo que en los jóvenes no hay manifestaciones externas de cubanía, no es algo explícito, puede parecer lo contrario, porque hay un lenguaje muy moderno, muy contemporáneo, utilizan música, referentes visuales que no son puramente originados en Cuba, pero ellos se apropian de esos y los convierten en una expresión muy cubana, como cuando Martí decía “Injértese en nuestras Repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras Repúblicas...”. Eso sí está muy presente en los jóvenes, ellos no se expresan a un nivel digamos de tópicos de cubanía, es un sentimiento mucho más profundo que yo no puedo expresar con palabras, pero que está ahí.

»Por ejemplo, para mí los documentales de Ariagna Fajardo ―y no porque los haga en la Sierra Maestra― son imágenes de una cubanía impactante, o un corto de la novena edición como Mantum, de Ricardo Miguel Hernández, de mucha atmósfera y que es profundamente cubano».

¿Qué recursos formales se aprecian como más recurrentes en el joven cine cubano?

―Puede que haya coincidencia en un montaje muy rápido, en un ritmo muy dinámico que obliga al espectador a estar despierto, eso está claro de dónde viene, está producido por una tecnología que no ha sido la de mi generación pero que para ellos es la más orgánica; también determinados encuadres que siempre están buscando el punto de vista original, a veces con más resultados, a veces con menos.

»Esos son los elementos que yo veo como más comunes dentro de toda una diversidad, pero hay una mirada que es todo lo contrario y que está en las realizaciones de una cineasta como Susana Barriga con El Nacimiento de un barco, Patria y luego The Illusion; Susana ha creado una manera de ver que es común a muchos otros jóvenes, una mirada mucho más pausada, con una banda sonora de registros más serenos, de una cierta quietud, de un cine que va a la observación meditativa, esta forma de hacer también está. La diversidad existe, que es para mí lo más importante».

¿Cómo funcionó el espacio Moviendo ideas con el cambio de protagonistas-consagrados?

―No muy bien, algunos muchachos echaron de menos el criterio, el análisis, la intervención incisiva, a veces demoledora y crítica de especialistas con una mayor experiencia; hay uno de ellos que repite todos los años, Manolito Iglesias, que todos se vuelven locos por ir a ese Moviendo ideas.

»En algunos de los encuentros hubo una aceptación moderada y en otros realmente no se encontró el diálogo o la comunicación posible, porque me imagino que cuando se trata de una misma generación, o una más cercana, siempre existe esa indulgencia a la hora de juzgar, pero los vamos a mantener el año próximo, recuperando la intervención de esos especialistas de más experiencia, porque además los muchachos lo piden, ellos lo necesitan».

¿Podría establecer una suerte de comparación entre la primera Muestra y esta?

―No estuve en la primera, pero puedo establecer esta comparación por lo que de referencia conozco y con lo que el Comité Organizador y el grupo con el que trabajo me trasmite, y por lo que vi, sin ser participante activo en la primera, y es que la Muestra ha crecido, pero no en años, ha crecido en intensidad y sobre todo en público.

»A mí lo que más me emocionó de la inauguración no fue que quedara bien y que el espectáculo fuera expresivo, que la sala reaccionara con él, que las películas tuvieran comunicación con la mayoría de los espectadores, sino fue que yo me paré afuera para ver salir al público y era una marea como yo nunca había visto en el Chaplin, nunca, en otros eventos o premier y sobre todo que yo sentía que había una energía en esa marea sobre todo llena de rostros muy jóvenes y otros que ya no lo eran pero que estaban allí compartiendo esa experiencia y era una energía muy positiva, muy arriba, muy vital.

»Creo que eso es lo que va distinguiendo a la Muestra cada año, que crece en espectadores. Nunca será masiva ―porque masivo es poder llenar el [estadio de béisbol] Latinoamericano―, siempre será un evento para un público determinado pero es mayor que antes, o porque no tenía información o porque eran los primeros pasos, pero para esos pioneros de la primera Muestra, mi gran reconocimiento porque fueron ellos los gestores de esta realidad».

En la conferencia de prensa del evento usted declaró: «Esta décima Muestra pensamos que va a aportar muchísimo porque es aquí donde está realmente ese terreno fértil del cine cubano, no del futuro, sino del presente» ¿Se cumplió este vaticinio?

―Sí, creo firmemente en eso; en esos seis días yo estuve muy contento, sentí mucha energía en cada evento, en cada proyección; yo conocí esta vez a cinco o seis nuevos realizadores que han presentado obras por primera vez y son muchachos que despuntan con un talento extraordinario, además con un interés y un empeño que eso es lo que le agradezco a la Muestra, que nunca deja de asombrarnos, cada año nos sorprende porque surge algo, ya sea una película o un grupo de realizadores o un nuevo pensamiento que se genera, lo cual es un desarrollo vital.

¿Cuáles fueron las mayores fortunas y los mayores infortunios de la Muestra?

―Mira, fortunas, te repito, la participación del público, estoy muy contento también con el resultado del Bisiesto que vamos a tratar de que sea trimestral, para que ese pensamiento que deben expresar los jóvenes tenga una publicación donde reflejarse y que distribuiremos por estanquillos, en universidades, escuelas de cine, para que se mantenga vivo.

»Infortunios no hubo ninguno. Dificultades sí, porque la Muestra, que tiene el apoyo institucional del ICAIC se hace también con muy pocos recursos, pero las dificultades también a veces son un incentivo ―ya lo dijo Freud, que fue un hombre feliz porque nada en la vida le fue fácil― y siempre que hay un obstáculo uno trata de crecerse y eso hace que en la Muestra se sea más creativo, aunque se pasa bastante trabajo a veces en coordinaciones, gestiones, etc., pero se hace con alegría».

¿Ya pudo comprobar si los cristales del ICAIC ciertamente se habían pintado por los artistas de la plástica una vez hace años o definitivamente usted lo soñó?

―Fue verdad, pero no como yo lo recordaba. Mira si yo no hubiera sido cineasta hubiera sido o pintor o músico….

¿Poeta no?

―No, porque pienso que uno hace poesía también con la imágenes, la poesía de las imágenes y la música es inefable: estos son los medios de expresión que más me gustan; aunque me gusta escribir, pero me cuesta mucho trabajo.

»Yo recordaba desde hace un tiempo haber visto los cristales del ICAIAC iluminados, llenos de colores, recordaba los trazos de Raúl Martínez, los azules de Martínez Pedro, eso fue en el mes de diciembre, pensé que había sido durante varios años, pero muchos de los de mi generación no se acordaban. Ahora gracias al poder de la televisión, el día que yo comenté esto en el noticiero del mediodía, cuando llegué a la casa tenía una llamada de Pedro García Espinosa y me dijo: “Fernando yo fui el que generó esa idea y se la propuse a Alfredo Guevara y se hizo un año”. Él no lo recuerda pero ya yo estoy haciendo la investigación porque, si mi memoria no me falla, fue el año en que estuvo en el premio Casa de las Américas como jurado, Marta Traba, una escritora argentino-colombiana, porque yo recuerdo que leí en un periódico de la época que ella dijo que los cristales del ICAIC, como los habían pintado, eran una maravilla, estoy seguro que eso fue en el 65 o en el 66.*

»A mí eso nunca se me olvidó y el año pasado lo hicimos con los diseñadores y realmente fue un resultado distinto pero que quedó bien; este año sí creo que logramos la idea, pero sobre todo por la participación de artistas de la plástica que yo nunca pensé que iban a responder a esa convocatoria. A todos ellos mi agradecimiento por tal empeño, por ejemplo, Olimpia Ortiz estuvo tres días pintando y es un cristal precioso y otros como García Peña, Rancaño, Bejarano, y otros tantos, así como otros pintores jóvenes que se integraron.

»Ya me comunicó la Presidencia del ICAIC que las obras pintadas en los cristales van a mantenerse hasta marzo con el aniversario del ICAIC; yo lo que aspiro es a que puedan estar iluminados todo el tiempo, pero pudimos hacerlo solo una noche, por el gasto de energía; ahora estamos pensando cómo hacerlo con bombillos ahorradores para que realmente por la noche el ICAIC tenga esa luz que pienso que La Habana necesita.

»Cuando camino hacia mi casa, paso por detrás del Ministerio de Obras Públicas y hay alguien que ha pintado un tronco seco y lo ha firmado y eso cambia el entorno, cambia la vida. Hay paredes que algunos pintan y nosotros vamos a pintar los cristales. Queremos también seguir avanzando en estas intervenciones artísticas no solo en el edificio sino en la esquina de 23 y 12 también, que pertenece a la memoria colectiva por los hechos históricos que han ocurrido allí y convertir este espacio geográfico en un momento en que vibre la creatividad y no la rutina de todos los días».

¿Reconoce huellas de sus intereses temáticos y de sus ideas estéticas en la obra de estos jóvenes?

―No sé, no sé… Te voy a ser sincero, a mí no me gusta decir lo que no pienso; lo que sí siento es que pueden haber las mismas emociones con lo que están expresando, en eso sí me he reconocido en muchos trabajos.

¿Cómo esto lo hace sentir?

―Muy feliz.

»Yo estoy luchando porque mi próximo proyecto sea también independiente ―no en contra del ICAIC, ni nada, por supuesto― pero quiero lanzarme a este fenómeno para poder experimentarlo y vivirlo y saber cómo puede funcionar porque también los jóvenes están llegando ya a un nivel de producción… ―no todos―, muchos lo hacen con una escasez y un sacrificio tremendos, pero ya hay algunos que han avanzado en la creación de productoras como el caso de La Quinta Avenida y están haciendo un cine incluso mucho más cerca de lo profesional, con un gran impulso y sin las trabas burocráticas, sin las estructuras que no son únicamente del ICAIC, sino que el país las ha generado… Porque el cine es una industria atípica totalmente y no cabe a veces en las estructuras económicas y se hace muy difícil lograr soluciones y normas, porque en vez de abrir puertas nos las cierran y hacen más dificultoso el trabajo creativo.

»Quiero estar cerca de este fenómeno que es indetenible y que a mí realmente me maravilla, por eso quiero vivirlo y no verlo desde la silla cómoda de mi portal».

¿Será el presidente de la oncena edición? ¿Por qué lo hace?

―Yo bromeando le decía a la gente del equipo: yo no quiero ser el presidente, yo voy a ser el director artístico, que es lo que me gusta a mí; incluso a veces no participo mucho en las mesas teóricas, porque a mí lo que me gusta es estar en al inauguración, promover los espacios, preparar las exposiciones, la pintura de los cristales, todo lo que termine concretamente en algo que uno ve. No es que en las mesas teóricas esto no ocurra, pero uno siempre se demora más en ver los resultados y por otra parte yo nunca me he sentido presidente de nada (risas).

»Para mí la Muestra es como dirigir una película, sentirme que estoy en un espacio que se mueve. Yo a veces he sentido en otros espacios del ICAIC, últimamente ―y lo he dicho aquí― como que las cosas se van cristalizando y falta el espíritu de decir “estoy vivo y quiero seguir haciendo cosas”; hay espacios que se vuelven plomizos donde las energías no son tan dinámicas como en la Muestra. Por eso estoy aquí».

lunes, 7 de marzo de 2011

¿POR QUÉ UN DÍA PARA LA MUJER?

Las mujeres tienen un papel importante en la consecución de la paz y el progreso social. Su participación activa y en condiciones de igualdad respecto a los hombres, contribuye a la paz y la seguridad internacionales.
Las Naciones Unidas han querido reconocer dicha situación y en ese sentido, desde 1977, los estados miembros celebran el Día Internacional de la Mujer.
Podría pensarse que la igualdad de la mujer beneficia principalmente a la mujer. Sin embargo, esto no es realmente así. Por ejemplo, el aumento de la escolarización de las niñas provoca un crecimiento en la economía de un país, que en el largo plazo beneficia a toda la sociedad
.

Por desgracia, a menudo no se permite a las niñas acudir a la escuela en los países más pobres, precisamente aquellos a los que más beneficiaría el crecimiento económico.

La historia de Maya


Me llamo Maya. Nací hace 14 años en el seno de una familia de campesinos muy pobre. Ya había muchos niños en casa, por lo que nadie se alegró demasiado cuando yo nací. Cuando aún era muy pequeña aprendí a ayudar a mi madre y a mis hermanas mayores en las labores domésticas. Barría el suelo, lavaba la ropa y traía agua y leña. Algunos de mis amigos estaban jugando fuera pero yo no podía unirme a ellos. Me sentía muy feliz cuando me permitían ir a la escuela. Allí hice nuevos amigos y aprendí a leer y a escribir. Sin embargo, cuando llegué al cuarto curso, mis padres interrumpieron mi educación. Mi padre dijo que no había dinero para pagar la matrícula. Además, me necesitaban en casa para ayudar a mi madre y a mis hermanas. Si hubiera sido un chico mis padres me habrían dejado terminar la escuela. Mi hermano mayor acabó el colegio y ahora trabaja en una oficina de la capital. Dos de mis hermanos pequeños van al colegio. Quizás ellos también terminen.

En los últimos años se ha avanzado mucho en el acceso de las mujeres a educación y a una atención sanitaria adecuada. Muchos países han adoptado leyes y reglamentos que aspiran a garantizar la igualdad de oportunidades de la mujer y el respeto de sus derechos. ¡Pero aún queda mucho por hacer!



Fuente: UNICEF