miércoles, 12 de mayo de 2010

20 AÑOS DE ESPAL

EL pasado 10 de mayo se inauguraba en el teatro municipal Víctor Jara de Vecindario (Santa Lucía-Gran Canaria) el Encuentro de Solidaridad con los Países de África y Latinoamérica (ESPAL), que celebra este año su XX aniversario (1991-2010) bajo el lema "20 años de Espal, 20 años de Denuncia", que se prolongará hasta el próximo 16 de mayo, con conferencias, exposiciones de fotografías, videoinstalaciones, talleres, pasacalles, stands: de Ong´s, artesanos del mundo, colectivos culturales, etc y por cierto buena música, al cual nos atrevemos a invitarles sin lugar a equivocarnos.

Desde Gran Angular queremos contribuir una vez más al desarrollo de este encuentro y para ello hemos preparado, en voz de uno de los integrantes de esta asociación, lo que podría ser la historia de estos 20 años de saludable encuentro.

"De entre lo mucho que les agradezco a mis padres, está el que siguieran las enseñanzas de Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar: «Hay que enseñar a los niños a ser preguntones, para que se acostumbren a obedecer a la razón. Para que no obedezcan a la autoridad, como limitados, ni a la costumbre, como los estúpidos. Porque, al que no sabe, cualquiera lo engaña. Y al que no tiene, cualquiera lo compra.»

Se cumplen veinte años del primer Encuentro de Solidaridad con los Pueblos de África y Latinoamérica (ESPAL) de la misma manera que se celebró su primera edición: con coherencia, sobriedad y, sobre todo, compromiso cultural y solidario.

Cuando trato de analizar estos veinte años de eventos culturales que han tenido como fin la denuncia de la injusticia, la acción por un mundo más justo y solidario y la esperanza de conseguirlo, tengo que separar dos puntos de vista, dos miradas, dos sentimientos. El primer punto de vista tiene que ver con el Espal como parte de mi educación infantil, como parte de los recuerdos y de los descubrimientos de mi infancia. El segundo, en cambio, es un análisis consciente de lo que este evento cultural y solidario implica para una sociedad como la santaluceña que, en pocos años, pasó de la pobreza a la riqueza y al desarrollo, sin tiempo apenas para darse cuenta de los cambios que experimentaba.

Desde una perspectiva infantil, acudir al Espal significaba sentarse a disfrutar, imaginar y descubrir, en un joven y recién inaugurado Teatro Víctor Jara, músicas, cuentos, historias, realidades, culturas, costumbres y tradiciones que llegaban de países que aún ni siquiera sabía dónde ubicar en el mapa. Gracias a aquellas primeras ediciones, aquel niño ilusionado con ir al teatro pudo saber y entender que, más cerca de lo que se piensa, hay gente que lo pasa mal; gente que no puede hablar, pensar ni tampoco cantar o bailar con libertad. Que, mientras Santa Lucía era un municipio que no paraba de inaugurar instalaciones y servicios públicos de todo tipo, el hambre, el agua, las condiciones insalubres y también la guerra destrozaban las ilusiones y los sueños de otros niños.

Aquellas primeras ediciones del Espal, por lo tanto, daban la oportunidad de crecer aprendiendo y de aprender creciendo. Ofrecían la posibilidad de descubrir a músicos, poetas, pueblos y realidades que, sin embargo, la múltiple oferta de medios de comunicación, televisiones e Internet jamás se han preocupado de dar a conocer de manera masiva. Hace veinte años, cuando no existía Internet y mucho menos Youtube, pocos habrían conocido las canciones de Daniel Viglietti o de Salif Keita si no hubiera sido gracias al Espal. A través de las actuaciones, de los conciertos y de las conferencias programadas en el marco de este evento, aquel niño que acudía con ojos curiosos fue conociendo el significado de la solidaridad, de compartir y de compromiso. Pero, lo que es más importante, aquel niño inquieto tuvo la oportunidad de aprender a ser crítico, a comparar informaciones y a buscar lo que se oculta tras los tópicos y los estereotipos.

Si bien no sé si soy yo aquel niño que, gracias al Espal, tanto aprendió, se emocionó y se comprometió con la defensa de un mundo más justo, desde una perspectiva quizá más adulta y quizá subjetiva, hay que decir que el Espal cumple veinte años de manera coherente. A lo largo de estos años, las realidades de los países de África y de América Latina han cambiado. En ciertos casos, para mejor. En otros, para seguir profundizando el abismo que separa al mundo enriquecido del mundo empobrecido. Sin embargo, el discurso y los objetivos de esta ventana al mundo siguen teniendo más vigencia que nunca antes. El Espal cumple veinte años sin más fastos que su propia celebración; sin fuegos artificiales ni fiestas de derroche y propaganda. La grave crisis económica mundial no podía ser excusa para dejar de celebrar este acontecimiento cultural y solidario. Porque, si bien el mundo rico atraviesa hoy dificultades económicas nunca vistas, hay pueblos que siempre han vivido en crisis y jamás han conocido el significado de la prosperidad. Por eso, el Espal ha vuelto a dar ejemplo de compromiso, de solidaridad y de austeridad. Lo más fácil habría sido suspender esta vigésima edición, argüir restricciones económicas y excusarse en la necesidad de ahorro. Hacerlo, habría significado olvidar y traicionar los orígenes de un pueblo como Santa Lucía, un municipio que, hace no tantos años, se enmarcaba en el llamado “triángulo de la pobreza”. Así pues, esta valiente y coherente decisión hacen más apreciable, si cabe, esta contribución solidaria a partir de la cultura, de la concienciación y del testimonio.

Por desgracia, en plena crisis económica mundial, la cultura de la solidaridad cotiza a la baja y, por ello, el Espal constituye una necesidad social. El Espal debe seguir profundizando, provocando y fomentando la reflexión sobre, entre otros, las grandes paradojas y sobre la sempiterna hipocresía de los cinco países con derecho a veto dentro de la Organización de Naciones Unidas. El Espal tiene que seguir denunciando que, mientras la ONU vuelve a aplazar las campañas destinadas a alcanzar los Objetivos del Milenio, gobiernos de todo el mundo invierten todos sus fondos en rescatar y financiar –o premiar- a los mismos bancos que generaron la crisis actual. El Espal tiene que seguir provocándonos, como mínimos, gritos de susto ante tales realidades.

Veinte años después de su primera edición, hay algo que no ha cambiado: la solidaridad sigue siendo el camino más corto hacia la igualdad entre los pueblos y el Espal constituye una herramienta social y cultural imprescindible para avanzar por el camino de la esperanza. A sus visionarios creadores, les debemos un merecidísimo respeto, pues supieron ver el árbol y el bosque al mismo tiempo. Abrieron las miras de un pequeño pueblo a los inmensos mundos de un desordenado planeta que tenemos el deber de mejorar.

Tras estos veinte años de sobrada consolidación cultural y solidaria, el Espal tiene que añadir nuevos retos a sus objetivos primigenios. Si bien el Teatro Víctor Jara es un referente de compromiso por la justicia y la igualdad de los pueblos, este evento también debería salir de este magnánimo templo de la solidaridad; tiene que inundar las calles, los colegios, los hogares y los medios de comunicación. Durante los próximos años, el Espal, sin dejar de ser humilde, tiene que marcarse el reto de volver a ser protagonista de tertulias y también deberá implicarse con la literatura y el cine, actividades culturales imprescindibles para la concienciación que quizá ha desatendido durante sus veinte primeras ediciones.

Sea como sea, el Encuentro de Solidaridad con los Pueblos de África y Latinoamérica ha marcado ya un hito, ha establecido una marca imborrable que confirma un compromiso fehaciente, decidido y coherente por la justicia y la igualdad entre los pueblos y entre las gentes. Por si fuera poco, el Espal ha demostrado y seguirá demostrando que, en Santa Lucía, progreso no significa olvido."






domingo, 25 de abril de 2010

NOS VAMOS AL FISAHARA


El lunes 26 de abril, cinco componentes de la asociación Gran Angular emprenderan un viaje desde Gran Canaria para llegar a la wilaya de Dajla, el punto más al sur de la hamada argelina, donde se encuentran los campamentos de refugiados saharauis, en pleno desierto, muy cercano a los territorios ocupados del Sahara Occidental.


El compromiso de este grato viaje es impartir, por segundo año consecutivo, un taller de cortometraje de ficción entre los alumnos del colegio Sidi Haidug y hacer más pasajero el abandono de éstos que ya dura más de 34 años en unas condiciones inhumanas.


Gran Angular volverá a estar presente como tallerista en ésta, la séptima edición del Festival Internacional de Cine del Sahara, que se celebrará entre el 26 de abril y el 2 de mayo de 2010, aportando su granito de arena para la creación de la Escuela de Formación Audiovisual del Sahara Occidental ABIDIN KAID SALEH .

Nos vamos con las mochilas cargadas de ilusiones y con el objetivo de intentar enseñar a un grupo de niñas-niños, todo aquello que sabemos acerca de cómo hacer un cortometraje, para que sean ellos quienes mañana puedan contar sus propias historias.

Además nos vamos con el sentimiento y la esperanza de no tener que ir más, y no porque no nos deleite la experiencia, sino porque eso supondría que este pueblo alcanzaría al fin su libertad, porque el Fisahara nació con la finalidad de no volver a celebrarse.


Un fuerte abrazo para tod@s y hasta pronto.

Les dejamos con el cortometraje que rodamos el año pasado "Fadel, Sahara no te duermas" que este año se proyectará en la sala Gacela durante el desarrollo de la VII edición del Fisahara.
Sahara, no te duermas, pretende mostrar la resistencia de un pueblo pacífico que siente que su lucha se eterniza y se debilita. Reflejado en la figura de un niño que se debate entre el sueño y la realidad, este corto de ficción abre un debate qué siente el pueblo saharaui ante el olvido de su lucha, a la vez que pone en valor la unión y la fuerza de su gente más allá del desierto.




Fadel Sahara no te duermas
Cargado por granangular. - Mira películas y shows de TV enteros.

martes, 20 de abril de 2010

CON VERSANDO (II)

A continuación les dejamos con la segunda parte de la entrevista que mantuvimos el pasado 5 de Marzo con el poeta canario José Socorro que atendió, todo sea dicho de paso, muy amablemente todas nuestras preguntas.


Háblenos de ese primer encuentro qué hubo de poetas el año pasado en Madrid; ¿en qué consistió, cuál fue su objetivo, quién lo organizó y qué conclusiones se obtuvieron de dicho en encuentro?

El I Encuentro de Poetas en la Red se celebró el 26 de Septiembre de 2009 en el Café Gijón de Madrid. Desde hacía tiempo me rondaba la idea de reunirnos para leer poesía y sobre todo conocernos tantas y tantos poetas que nos escribíamos a diario. Aunque la idea fue mía, conté con la inestimable colaboración de una excelente poeta madrileña, Ángeles Fernangómez y el magnífico poeta cántabro Emilio Gómez. En dicha reunión decidimos continuar realizando Encuentros cada seis meses con el objetivo de afianzar la amistad y dar a conocer lo que cada uno está haciendo.


¿Para cuándo y por qué el próximo encuentro?


El próximo Encuentro lo tendremos el día 20 de marzo en Zaragoza. En esta ocasión es la Asociación de Escritores de Aragón quien lo organiza por medio de dos poetas inmensos como son Fernando Sarría y Miguel Ángel Yusta. Nos hemos propuesto ir celebrando estas reuniones por distintos puntos de España.


Cuéntenos sobre los múltiples premios a su blog

Los premios que se conceden a los blogs son por el grado de aceptación y de amistad. Realmente sólo tienen el valor que tienen: el reconocimiento y la amistad. Yo también he creado un premio, el Noray de oro que suelo entregar muy de vez en cuando a aquellos blogs que más me gustan.

Si tuviese que elegir una poesía de las publicadas, ¿con cuál se quedaría y por qué?

Es difícil elegir una poesía entre las más de setecientas que debo tener subidas al blog. Hay algunas, por ejemplo, Sólo agua, Sólo soy un holocausto, Nuevo bautismo, o Atardecer de invierno por ser la primera que subí a Desde mi noray.


¿Cómo se lleva eso de que le visiten a diario muchísima gente de todas partes del mundo ? ¿Crece la responsabilidad o es una pasión?


Más que pasión o responsabilidad es una necesidad de comunicación. Desde luego, cuando veo la cantidad de gente que entra en mis blogs y la procedencia geográfica, no dejo de asombrarme y de reconocerme insignificante en este mundo.

Coméntenos alguna anécdota que haya tenido a lo largo de todo este tiempo que llega colgando su poesía en la red


Quizás la más hermosa ha sido un regalo de una poeta latinoamericana que recitó un poema mío y lo grabó con su voz.

Y para terminar, ¿qué le diría a los cibernautas que nunca han leído poesía y que en estos momentos leen esta entrevista?


Que se acerquen a la poesía y que la disfruten porque es en ella donde el ser humano se desnuda a sí mismo y frente al mundo en un preciso instante para mostrar su corazón y su alma sin ambages. Quien lee poesía siempre termina escribiendo otro poema. En cierto modo, un poema sólo se concluye cuando el lector lo ha leído, lo ha interiorizado y lo ha hecho suyo. La poesía, como afirmó Rimbaud, quiere cambiar la vida. La poesía es la posibilidad de transformar la utopía en palpable realidad. Como escribió el Maestro Benedetti en su poema Utopías
"cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía"


HIERE EL OLVIDO


Lección de anatomía (detalle), 1632 - REMBRANDT



Cuando la palabra
se convierte en cadáver…

muere la noche y el día,
arde el cuerpo y el alma,

se quiebra el tiempo,

la nada se precipita,
en las sombras del abismo,

nace el silencio,
hiere el olvido.






miércoles, 14 de abril de 2010

EL CINE QUE NOS GUSTA

Hace unos días pudimos ver “Soul Kitchen, la última película del cineasta alemán de origen turco Fatih Akin autor de otras películas de considerable éxito como “Contra la pared”, “Al otro lado” o “Cruzando el puente, los sonidos de Estambul"
-fuente de inspiración para el cantante vasco Fermín Muguruza en su primera película “CPR, canciones desde Palestina”-.

Conocíamos a Fatin Akin en su faceta como director de dramas
pero en registros como la comedia no podíamos adivinar que
fuese a salir tan airoso de tan difícil apuesta, donde no deja de mostrar su visión personal acerca de las situaciones raciales que se suceden a lo largo de la misma.



Vuelve a repetir con el actor turco Birol Ünel, que interpreta de forma brillante a un controvertido chef de cocina que trabaja en un restaurante situado en un viejo almacén, que como todo en la película, parece estar cargado de fuertes dosis de locura y sin sentido, aunque muy bien tramado.

Quizás haya sido eso, el sortear de manera hábil los paradigmas del esquema de cine americano y la forma tan fresca de llegar al espectador, lo que nos ha llamado la atención de esta su nueva travesía, que consigue potenciar
apoyándose primero en una selección musical de una exquisitez aguda –para aquellos amantes de la música, como el mítico grupo The Doors- y en una fotografía envidiable de una definición expresiva (por aquello de una imagen vale más que mil palabras) que raya lo sobresaliente, teniendo planos fijos durante el desarrollo de la película con un encuadre maravilloso.

Por todo ello, Fatin Akin vuelve a no dejarnos indiferentes ante la pantalla, aún como director de comedia, porque seguro que tras este trabajo que nos presenta exista una fuerte carga de trabajo emocional, una seguridad plena en sus objetivos -reflejando en los roles de sus personajes la visión personal de un esfuerzo por la superación - y sobre todo mucha inteligencia.


Merece la pena perderse en su película.

sábado, 10 de abril de 2010

OMAR AHMED

VUELVE EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DEL SAHARA OCCIDENTAL

Por Omar Ahmed: director de cine y teatro del Ministerio de Cultura de la RASD.

En el próximo mes de abril vuelve a este sufrido pueblo saharaui, la esperanza solidaria representada en forma de Festival Internacional de cine del Sahara occidental. Del 26 de abril al 2 de mayo, el pueblo saharaui se aislara de su realidad, podrá reír y llorar con obras de arte cinematográficas de todas las partes del mundo, con que nos tiene acostumbrados este solidario festival. La anfitriona de este nuevo evento cultural sigue siendo la wilaya de Dajla ubicada en un alejado oasis del desierto argelino, próximo a la frontera con el Sahara occidental.
El Festival Internacional de Cine del Sahara occidental, va por su séptima edición, este festival subgéneris, por ser el único en el que los participantes no vienen a competir, sino, aportar y a ofrecernos lo mas bello de la solidaridad con un pueblo que como el nuestro sufre durante 34 años el abandono de la comunidad internacional y su “renombrada legalidad”.
Este evento cultural después de siete años de existencia,( se celebro por primera vez el año 2004,) a logrado implantar en los campamentos de refugiados saharauis una nueva forma de enfocar la cinematografía ya no como, entretenimiento y ocio, si no, como un factor necesario para conservar y arraigar la identidad cultural saharaui.
El Fisahara desde sus inicios, ha tenido como uno de sus principales objetivos promover el encuentro regular de jóvenes saharaui con el arte cinematográfico y con cineastas foráneos que con sus obras enriquecen la visión cultural y artística de los mismos. En el festival se realiza un conjunto de proyecciones, talleres, conferencias y mesas redondas destinadas a intercambiar y ampliar conocimientos relacionados con el desarrollo, perspectivas y tendencias culturales y artísticas destinadas esencialmente a la población joven saharaui.
Después de 7 años el festival nos puede presentar un reducido grupo de jóvenes saharaui que están intentando hacer sus pinitos en el arte cinematográfico, formados en esporádicos talleres, promovido por este mismo festival y su contraparte saharaui, el Ministerio de Cultura. Durante todo este tiempo estos jóvenes, han sabido asimilar las técnicas cinematográficas y presentarnos pequeños trabajos sobre la realidad saharaui desde una visión genuinamente nuestra.
A pesar de las voces asépticas que surgieron en los inicios de este festival, que consideraban que el Fisahara era una empresa que no tenia razón de ser, en una situación de exilio y resistencia como en la que esta involucrado el pueblo saharaui. El proyecto cinematográfico vinculado al Fisahara, ha demostrado ser capaz de acallar estas discordantes voces.
Los continuos esfuerzos de este evento cultural han dado sus resultados concretos:
· creación de una plataforma cultural que ha aglutinado y sensibilizado a gran parte de personalidades de diferentes países vinculados al arte cinematográfico, con la causa saharaui y ejemplo de ello es el rol importantísimo que tuvo esta plataforma en el buen y feliz desarrollo del caso Haidar.
· Siete años después y tras el éxito de las actividades de tipo didáctico desarrolladas en torno al festival, fundamentalmente talleres de formación, y observando la fuerte demanda educativa de este tipo, entre la población joven. Para cubrir esta necesidad, se ha construido el primer centro cinematográfico saharaui la “Escuela de Formación Audiovisual ABIDIN KAID SALEH”.
· El festival internacional del Sahara ha desarrollado fuertes vínculos con otros festivales de cine, entre ellos podemos citar; el Festival Latinoamericano de la Habana, el Festival de San Sebastián, el Festival Africano de Tarifa, el Festival de Cortos de Aguilera del Campo, el Festival de Cortos de Santa Lucía, entre muchos otros. Logrando con ello que la cuestión saharaui sea un tema de discusión y debate permanente, en todos estos hermanos festivales.
Si el festival no hubiera logrado todos estos objetivos, bastaría con el de servir, como sirve, de marco oportuno para dar a conocer la heroica y legitima lucha de este pueblo. El Fisahara ha actuado como verdadera fuente de información sobre la historia y la realidad saharaui, promoviendo la solidaridad con nuestra lucha y desenmascarando continuamente la propaganda del enemigo. Demostrando una vez más que la cultura no tiene colores, ni ideologías.
El Fisahara es una hazaña, pero esta hazaña no es solo del pueblo saharaui, y esta característica es su mejor particularidad. Es la hazaña de una gran plataforma de artistas solidarios con las causas justas, como, la del pueblo saharaui.
Que este festival sirva al fortalecimiento de la solidaridad, que sirva a la liberación de este pequeño y luchador pueblo, que sirva a la historia, que sirva en definitiva a la vida.
Bienvenido FISAHARA, bienvenidos compañeros.


lunes, 5 de abril de 2010

CON VERSANDO (I)

Desde hace algún tiempo habíamos prometido que hablaríamos con José Socorro, poeta canario, que sin lugar a dudas tiene muchas cosas que contarnos.
A continuación trascribimos parte de la conversación que tan amablemente compartió con nosotros.

Desde cuando y cómo se inicia en el mundo de la poesía?
Siempre, desde muy niño, me ha gustado la poesía. Siempre he escrito poesía, antes la arrojaba a la papelera o la guardaba en un cajón hasta que descubrí el mundo de los blog hace unos años. Reconozco que tuve la inmensa suerte de tener un Profesor, Agustín Castro Merrello, que era un magnífico poeta e hizo que se arraigara en mí la poesía.


Después de leer su poesía, nos asalta una cuestión: ¿Cuáles son sus temas centrales de inspiración?
Mi tema principal de creación gira en torno a la existencia, a la lucha que se debate en mi interior entre la vida y la muerte, entre la vigilia y el sueño. Me preocupa también las relaciones unipersonales e interpersonales. Creo que no puedo estar bien con los demás si no se estoy bien conmigo mismo y esto a veces es complicado porque soy demasiado permeable con lo que ocurre a mi alrededor, reconozco que soy un derroche de fragilidad. Otro de los temas en los que centro mi poesía es sin lugar a dudas el amor, aunque en muchas ocasiones sólo se trate de un amor onírico.

Qué le llevo a publicar su poesía en la red?
Comencé haciendo un blog únicamente para mí hasta que un día decidí abrirlo bajo el anonimato. Por ello, en mi perfil edité una fotografía mía, sentado en un noray del Puerto de Mogán, de espalda mirando al horizonte. Aunque un buen día decidí darle la vuelta a la fotografía y mirar hacia tierra. El mundo editorial es demasiado complejo y hay pocas oportunidades para publicar libros, sin embargo Internet es una posibilidad estupenda para dar a conocer la obra que uno realiza.

Después de seguir y leer su poesía en su blog, ¿Cómo puede mantener esa atmósfera de particularidad todos los días desde que empezó a bloguear?
Era Picasso quien dijo que “cuando llegue la inspiración que me encuentre trabajando”. Todos los días escribo, escribo notas en cualquier papel o directamente en el PC. Dedico muchas horas al día a uno de mis blog, en concreto a desde mi noray. No sólo se trata de subir un poema diario, sino acoplarle una ilustración, una pintura que sea adecuada y que recoja el sentir y el sentimiento del poema y esto, de verdad, no es fácil. Paso muchas horas mirando cuadros hasta decidirme por uno en concreto. La música, obviamente, es la que me gusta escuchar asiduamente, aunque en los últimos tiempos nos lo están poniendo difícil para subir música a los blog.

Cómo concibe la poesía en la red?
La poesía en la red está plenamente asentada, hay miles de blog que se dedican al quehacer poético. Sinceramente, pienso que la red es un marco adecuado para la publicación de la poesía. Internet es una ventana abierta al mundo que nos hace más iguales y además nos ofrece la oportunidad de conocer a gente que de otro modo sería impensable. Hoy en día grandes escritores de renombre como Juan Gelman, García Montero, Ángeles Mastreta o Zoé Valdés o artistas como Ismael Serrano tienen en sus respectivos blogs una vía directa que los aproxima, y por ello los humaniza, casi a diario con el público.

Por qué llamó a su blog Desde mi noray?
Siempre me han atraído los noray, esas piezas de hierro que se colocan en los muelles para sujetar los barcos. Cuando era pequeño solía ir con mi padre al Muelle de La Luz y siempre me quedaba mirando los noray, quizás porque no comprendía que aquellos diminutos hierros pudieran sostener inmensas moles flotantes. Además, no cabe duda que la misma palabra noray es bellísima en sí misma.

Qué piensa acerca de que los cibernautas puedan leer su poesía e intercambiar pareceres en su más que interesante blog?
Después de más de dos años con los blogs abiertos, he de decir que es agradable la relación que se mantiene con los lectores, incluso he llegado a entablar vínculos de amistad con muchos de ellos que prefieren comentar directamente en el correo electrónico en vez de hacerlo en el blog. Estoy profundamente agradecido a todos y cada uno de los que me leen a diario, aunque no comente nada.





NUEVO BAUTISMO


(Crystal - CYN McCURRY)



Necesito la soledad
para crecer desde dentro,
necesito tentarla y sentirla latir
al otro lado del costado,
sabiendo que amenaza a los sueños
para convertirlos en pesadillas,
sabiendo que se desliza con sigilo
entre los versos de cualquier poema
para desangrarse en mi piel
hasta ahogarme en el silencio.

Necesito la lluvia
y las tardes grises de invierno,
necesito calarme hasta los huesos
para renacer en un nuevo bautismo
inundado de miles de palabras
que se disparan en mi cerebro,
sabiendo que la razón desnuda
es la única que teje los hilos del destino
aunque se entrelace en una telaraña
que me estrangula el corazón.

Necesito la soledad
en medio del recio aguacero
para trepar al firmamento
y empaparme de limaduras de estrellas
que me hagan continuar en el sendero
por el que sólo se puede caminar
resurgiendo cada jornada
acunando todos los silencios
que engendran las palabras necesarias
para alumbrar un nuevo día.

jueves, 1 de abril de 2010

ACERCA DE LOS DERECHOS HUMANOS

Relato de una observadora civil que visitó el Sáhara Occidental a principios de marzo

PERIODISMO HUMANO 29.03.2010 • Lydia Molina

Mª Ángels Moseguí tiene 54 años y trabaja como administrativa en una universidad catalana. Después de veinte años vinculada a movimientos de apoyo al pueblo saharaui, el 7 de marzo viajó por primera vez al Sáhara Occidental para ejercer de observadora civil junto a otros tres españoles y dos francesas, de la vuelta a casa de once activistas que habían estado celebrando el treinta y cinco aniversario de los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf en Argelia [NOTA: 34 aniversario de la proclamación de la RASD]. La observadora ha denunciado la violencia que la policía marroquí ejerció sobre los activistas a su llegada a los territorios ocupados del Sáhara. Mientras eso ocurría, la Unión Europea estrechaba lazos con Marruecos en la cumbre de Granada.

“Era la primera vez que iba de observadora, me invitaron porque buscaban testigos internacionales ante el peligro de ser apresados como los otros siete que están encarcelados en Marruecos” cuenta Mª Ángels a periodismohumano en referencia a los siete activistas a los que el gobierno marroquí detuvo en octubre al volver de los campamentos de Tinduf que están a la espera de juicio, acusados de alta traición a la patria. Cinco comenzaron huelga de hambre hace once días para reclamar su liberación.

El 7 de marzo, los once activistas que aterrizaron en Casablanca no tuvieron problemas, en un principio. “Fuimos a recibirlos al aeropuerto y empezamos un viaje recorriendo El Aaiún, Bojador, Dajla…”, territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos. Mª Ángels asegura que fueron sometidos a un férreo control policial durante todo el camino. “En Casablanca veíamos algún que otro coche blindado, pero durante el resto del viaje la presión policial era impresionante. Nos grababan en todo momento con cámaras. No dejan a los saharauis reunirse en grupos de más de cinco personas porque vienen a intimidarles”.

El viaje de Casablanca a El Aaiún fue más largo de lo que esperaban. “Cada veinte kilómetros nos paraba la policía y nos revisaba todas las pertenencias mientras veíamos pasar a otros coches sin detenerlos como a nosotros. Era vergonzoso, intentaban provocarnos golpeando el coche. Si en España me hacen eso puedo decirle que quién se ha creído que es, pero allí te tienes que callar. No sabes lo que te puede pasar. Te sientes indefensa”.

El día 9 de marzo en El Aaiún, la ciudad más importante del Sáhara Occidental, comenzaron los problemas. El grupo se dividió, unos activistas fueron a visitar a un familiar enfermo y el resto, junto a los observadores, a una reunión. “Cuando salieron de casa del enfermo se encontraron con un grupo de chicos y chicas jóvenes aplaudiéndoles. La policía empezó entonces a arremeter contra los activistas y quienes les vitoreaban. Iban con cascos y porras. Cuando nos llamaron fuimos al hospital. Les habían pegado golpes y patadas. Había una chica con la cara totalmente desfigurada, a otra le rompieron varios dientes, todos tenían heridas. Aprovechamos para sacar fotos y escondimos las cámaras porque teníamos miedo de que nos quitaran el material. Mientras salíamos vimos llegar a dos policías civiles (secretos)”.

Los heridos salieron del hospital pocas horas después. “Estuve en casa de la chica de la cara herida, tenía heridas en la cabeza, por golpes y patadas y aún así le habían dado el alta. No la dejaron en observación, la mandaron a casa diciéndole que se lavara las heridas con infusiones“.

El viaje continuó hacia Dajla. “Los activistas golpeados se incorporaron otra vez al viaje. Estaban magullados, les dolía todo. Tenían vendas en la cabeza. Cuando llegamos vinieron a recibirnos muchos saharauis y, ahí sí, la policía arremetió directamente contra nosotros. Tuvimos que refugiarnos en una casa mientras golpeaban la puerta. Fue impresionante. Al salir encontramos a 60 ó 70 policías entre uniformados y secreta controlando la zona”. Mª Ángels asegura que se sintió amenazada hasta el último día. “Cuando regresamos a El Aaiún había casi 90 agentes en la casa donde nos quedábamos, la gente empezó a aplaudir y cargaron contra ellos, tuve que gritar que pararan el coche y los observadores hicimos de escudo humano entre la policía y los saharauis”.

La observadora catalana afirma que a la vuelta, cuando fue a coger el avión, le rompieron el pasaporte. “Primero lo tuvieron dentro un rato y me dijeron que lo estaban revisando, cuando me lo devolvieron me di cuenta de que estaba roto. Al llegar a Casablanca se lo advertí a la policía y me dijeron que pasara, que no importaba. Una vez en España, me dijo un policía: Señora, que a usted la dejen pasar los marroquíes con el pasaporte roto significa que se hacen responsables de que han sido ellos quienes se lo han roto“.

Desde que volvió, Mª Ángels se ha dedicado traducir en palabras todo lo que observó aquellos días porque “aquí no se conoce la situación que están viviendo. El gobierno marroquí está violando día a día los derechos de estos ciudadanos. La gente vive con el miedo de las palizas y desapariciones, pero eso no sale de Marruecos. Hay gente afín y otra que no lo es con el tema del Sáhara pero por encima de todo eso deben respetarse los derechos humanos“.

viernes, 26 de marzo de 2010

UN MAL DÍA

Esta mañana leíamos en un pasaje del libro de Eduardo Punset, “¿Por qué somos como somos?”, la siguiente enunciación “Si el siglo XX fue el de la física, el XXI es, sin duda, el de la biología… encontrar la molécula de la vida…”
Seguimos leyendo, pero era imposible quitar de la cabeza, dicha estrofa, nos acompañaba sin querer…
Nos viene al pensamiento, que es una certeza bastante grande, porque hoy; que todo se apuesta a un bienestar desde el yo interior, las sensaciones y el escuchar a nuestro cuerpo, como parte fundamental y “medicina”, para el ser humano. Como es posible que estemos tan mal, y no vamos a hablar de los males y conflictos del mundo, hablamos del ser humano como ser, de ese interno. Estamos viviendo, relacionándonos y conviviendo, sin un sentimiento unánime de humanidad. Con esto hemos perdido la apuesta por la vida, por la alegría y por el amor. Estamos inmersos en una vida insípida, de escaparate, donde hablamos de solidaridad, tolerancia, cooperación, ayuda y paz. Desde un convencimiento de humanidad, cuando lo único que nos mueve es la aceptación. Estamos tan mal con nosotros mismos, que ejercemos la filosofía del yo interior y ejercemos políticas, bajo las bases de un sentimiento “ficticio” de humanidad. ((Y realmente tiene su lógica, pues pensando vagamente, ¿cómo vamos a sentirnos un todo, si estamos ocupados intentando saber quién y cómo somos?)) Estamos en una sociedad, (sea por la razón que sea), que nos ofrece y permite como nunca, en el trascurso de vida de la humanidad, el hecho de participar y asociarnos para trabajar por el bien común. Pero es, en cambio, cuando menos ganas y participación hay, (o por lo menos), con tan poco sentimiento y convencimiento de lo que se hace. Pero sea de la forma que sea, hagamos lo que hagamos, aún así, nos seguimos sintiendo mal…
Es como hoy, por ese mismo hecho de estar pensando sólo en nosotros, nos hemos vuelto a flagelar pensando en la jilipolles más grande del mundo. Si no hubiesemos estado tan pendiente de nosotros mismos, hoy hubiese sido un gran día, sin mayores complicaciones… ¿Será que nos queda un resto de ese sentimiento REAL de humanidad? y aunque sea por un momento, nos hemos planteado: “¿hacia dónde estamos caminando la humanidad, en qué estamos fallando para que haya tanto daño a nuestro alrededor? Qué sólo basta con dedicar un pellizquito de esa dedicación personal, a conocer y conocernos, siendo espejos de los que nos rodean, como parte de nuestro sentimiento propio y nuestra dedicación personal”. Porque eso nos hace ser humanos, nos permite tener SENTIMIENTO DE HUMANIDAD.

O es que simplemente, no hay que olvidar, que esto es tan solo hoy, y que es fruto de que hemos tenido un mal día…

domingo, 21 de marzo de 2010

UN ABRAZO

Hoy es el día mundial del Síndrome de Down.
La fecha no puede pasar desapercibida para Gran Angular porque el pasado 11 de julio tuvimos la oportunidad de colaborar en el festival fin de curso de la escuela de danza Inma Ramírez en el teatro Víctor Jara de Vecindario (Santa Lucía-Gran Canaria) para grabar las imágenes de la coreografía que Asdownsur (Asociación Síndrome de Down de Santa Lucía) brindó al público asistente al espectáculo; por cierto una coreografía, llevada de la mano de Nisamar Martín, llena de ilusión, inocencia, esperanza pero sobre todo llena de valores y compromiso social.

Parafraseando la canción de Bebe, los que tuvimos la enorme suerte de vivir tan de cerca aquellos momentos, nos adentramos en una carretera con muchas curvas que nos invitaban a viajar y recorrer un mundo por conocer.
El amor que aquel grupo de chicos-as desprendía en cada uno de sus minúsculos movimientos, fue creando una atmósfera de paz que a medida que avanzaba el baile se fue apoderando del amplio habitáculo del Víctor Jara para transmitirnos con el ánimo abierto (y volviendo a parafrasear a Bebe) que hay daños que nos enseñaran a no llorar y reconocer que hay daños que te enseñan a crecer.
En definitiva, nos enseñaron (vaya si no) a ver sus ojos aunque no estén.
Este año volveremos a tener la oportunidad de detener el tiempo y sentir como nuestra respiración se acentúa cuando estemos, cámara en mano, delante de este nuevo mundo que nos han invitado a conocer un poco más.
Gracias y un millón de felicidades a todos.

Posdata: les ofrecemos el video que surgió de aquel mágico instante.

lunes, 15 de marzo de 2010

11º FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Este viernes 12 de marzo se puso en marcha el 11º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria con un programa (según Claudio Utrera, director del festival) cuyas líneas maestras han sido literalmente calcadas a las cinco últimas ediciones: apoyo a ultranza al cine innovador, estrecho seguimiento a la obra de aquellos cineastas que han dejado alguna huella importante a su paso por el certamen; descubrimiento de importantes focos de creación en los rincones más dispares del planeta; inmersión en el pasado del cine para mostrar aquellos filmes que, de un modo u otro, fueron abriendo camino a los grandes cineastas contemporáneos y la voluntad permanente de servir de espejo a esa amplia oferta cinematográfica que, desde posiciones más o menos independientes, presentan hoy cinematografías tan apasionantes como, pongamos como ejemplo, la portuguesa, la brasileña, la rumana, la argentina, la coreana, la escandinava o la iraní. En la edición de este año y dentro de la sección de retrospectivas, el festival ha rendido un homenaje al reputado cineasta canadiense Atom Egoyan, del cual se podrá ver casi toda su obra cinematográfica.
El director de El dulce porvenir (The Sweet Hereafter, 1997) y Adoration (2008) entre otras, desveló que el proceso de escritura de los guiones de sus películas le resulta «misterioso». «Cuando me siento a escribir los guiones busco contar una historia y, cuando desde el punto de vista literario ya no la puedo resolver, es cuando realmente comienza mi trabajo. En ese momento es cuando la imagen se convierte en una salida», explica el cineasta canadiense a la vez que desvela una anécdota reveladora. «Tras Chloe, me puse a escribir el guión de un thriller con una trama lineal y cuando acabé de escribirlo, decidí que no tenía nada que hacer con esa historia. Que no merecía la pena llevarla a la pantalla porque ya la había resuelto literariamente», comenta el autor de películas en las que predominan unos guiones laberínticos.
Atom Egoyan nació en El Cairo en 1960 en el seno de una familia armenia, que se vio obligada a emigrar a Canadá cuando Atom tenía sólo 3 años. De niño Atom se negaba a hablar en armenio y tan sólo redescubrió su herencia cultural siendo estudiante. Esta relación ambivalente con sus raíces ofrece mucha información sobre su trabajo en lo relativo a su preocupación por los dilemas de identidad, origen y autoinvención.
Este viernes hemos podido asistir a la presentación por el propio Atom Egoyan de su última película, Chloe (2009), en las salas del Monopol, donde aseguraba sentirse muy a gusto en Las Palmas de Gran Canaria y emocionado por el nivel de la cultura en España.
Al referirse a “Chloe”, la ha considerado “un experimento”, ya que es su primera película con guión de otro escritor (un remake de Nathalie X, de Anne Fontaine).
Este último trabajo de Atom, quizás su trabajo más convencional y en el que por primera vez no hay un papel para su esposa y musa Arsinée Khanjian, es un previsible thriller erótico magistralmente coprotagonizados por la call-gril Amanda Seyfreid y por una neurótica Julianne Moore.
En la sección oficial del festival este año compiten catorce películas, cuyo origen es la otra orilla del cine porque en palabras del propio festival, comparecen para dar forma a ese contingente cada vez más amplio pero también cada vez menos visible en las salas comerciales.