Comenzamos el día como todos los anteriores, con un increíble desayuno proporcionado por nuestra nueva familia, compuesto de té y de pan casero. Aprovechamos los adelantos en la grabación del corto, para ir en busca de la captura de recursos para el mismo. Para ello contamos con la inestimable ayuda de Omar, nuestro traductor, que nos lleva en su camión a recorrer los alrededores de Dajla.
A continuación, acudimos al reencuentro con l@s jóvenes integrantes del taller, que asisten puntuales a su cita de grabación del cortometraje. Al finalizar la sesión de tarde, ya tenemos una parte parte del corto finalizado, gracias a la estrechísima colaboración del maestro de la escuela “Sidi Haidug” que se llamaba Hamada Chej. Esta noche es el día de la inauguración del Festival, al que asistimos parte del grupo, tras un exhausto día de grabación.
Nos levantamos sobre las 8:00 h de la mañana para preparar la sala donde impartiremos el taller, una pequeña aula de adobe en la que desarrollaremos el taller infantil de cortometrajes de ficción. Son las 9:00 h de la mañana y ya tenemos todo instalado, sólo nos faltan l@s niñ@s, tras unos breves instantes aparece ante nosotr@s el traductor que deja a nuestra disposición la organización, Omar. Será él la persona que nos ayudará a localizar a l@s participantes del taller.
El taller comienza con una pequeña presentación de l@s integrantes del mismo así como de l@s jóvenes participantes. A continuación Agustín Domínguez y Carolina Suárez realizan una breve introducción a cerca de los contenidos del mismo. Tras identificar los roles a desarrollar dentro de la realización de cortometrajes, se procede a proyectar diversos tipos de cortos a realizar (videocreación, videoclip, ficción, documental, etc).
La tarde es dedicada a comenzar a grabar el cortometraje de ficción “Fadel, Sahara no te duermas” con l@s niñ@s del taller.
Tras haber estado volando unas cuantas horas efectuamos una parada técnica en Orán, Argelia. Y después de una hora aproximadamente “encerrad@s” en el avión continuamos nuestro viaje hacia Tindouf. En la llegada a Tindouf, tras la minuciosa tarea del visado del pasaporte, destacamos la maravillosa organización humana de l@s participantes, generando una enorme cadena humana que sería la responsable de extraer el equipaje de tod@s l@s viajantes de las instalaciones de este vetusto aeropuerto militar.
Tras la distribución de los bultos, nos dividimos en guaguas, en las cuales llegaríamos hasta nuestro punto de destino, la Wilaya de Dajla, después de unas largas horas de calor y arena.
Son las 12.00 de la mañana y acabamos de llegar a Dajla, destino que parecía imposible de alcanzar durante la travesía en carretera. Una vez allí, otra vez resurge la cadena humana para la redistribución de los bultos. A pesar del aparente caos generalizado, poco a poco se va estableciendo un orden asombroso.L@s talleristas somos separad@s del resto del grupo el cual ya se comienza a distribuir en haimas, en función de las mujeres saharauis que van llegando a recogerlos.
Durante la odisea de conseguir un lugar donde alojarnos durante el festival, recorremos diversos puntos donde se irán desarrollando los talleres del evento. Tras horas de espera y de un sofocantecalor nos llevan hasta la daira Glaibat El Fula, concretamente con la familia Nayat Mohamed Fade. Donde nos acogen maravillosamente en una casa de adobe. Una vez instalad@s comenzamos a conocer a los distintos miembros de la familia, los cuales nos reciben con gran hospitalidad y con exquisitas muestras de té saharaui.
Al caer la tarde, nos dividimos para confirmar diversos aspectos del taller como el lugar de realización, materiales disponibles, grupo de participantes, etc.
Durante la noche tuvimos el placer de asistir a la proyección de una película al aire libre, acompañad@s de nuestra familia Saharaui.