

Un espectáculo lleno de color, de alegría, de solidaridad, de ilusión y sobre todo de compromiso, en una escuela donde se destacan los valores como ejemplo de trabajo.
Y un ejemplo muy particular fue el que pudimos disfrutar con la asociación Asdownsur (Asociación de Síndrome de Down), que hizo su pequeña aportación a este festival con una coreografía que nos unió en un mensaje de optimismo y de integración.


Desde Gran Angular agradecemos a la asociación por dejarnos rodar las imágenes que allí se proyectaron, una experiencia que nos hizo tomar conciencia y entender que las cosas se hacen distintas depende de los ojos con los que se miren.
Felicidades a los bailarines y bailarinas que con tanto entusiasmo nos hicieron pasar un momento tan emotivo.
LA ESCUELA DE DANZA DE INMA RAMÍREZ SIEMPRE HA SIDO DE UNA GRAN DISCIPLINA EN LA MATERIA Y DE MUCHÍSIMA CREATIVIDAD.
ResponderEliminarPERO LO QUE MAS ADMIRO ES QUE ES UN FOCO DE DENUNCIA SOCIAL.
LA ESCUELA ES LA PERFECTA COMBINACIÓN DE ARTE Y COMPROMISO.
FELICIDADES A INMA POR TODO.
UN ENORME BESO. TE QUIERO COMO ERES Y POR LO QUE ERES.
Domingo Socorro